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Clipping Economy: cómo los contenidos breves están cambiando la creatividad en las agencias

La fragmentación de la atención y el auge del video breve están transformando el consumo de contenidos y las estrategias de marcas y agencias. El tema fue abordado en el CrossTalent #18, organizado por Interact para sus socios, con referentes de la industria.

09-10-2026

Clipping Economy: cómo los contenidos breves están cambiando la creatividad en las agencias

La jornada comenzó con un Kickstart de 20 minutos, en el que participaron Juan Marenco, de BeInfluencers y Clank; Carolina Dómine, Group Strategy Director de Monks; y Julián D’Andrea, Creative Lead de Amplifica. Sus intervenciones plantearon distintas perspectivas sobre la Clipping Economy y sus efectos sobre la producción de contenidos.

Dómine señaló que el clipping también modifica la manera de pensar las audiencias. Si tradicionalmente los medios definían a quién se dirigía una pieza, los fragmentos permiten encontrar diferentes públicos dentro de una misma producción. Como ejemplo mencionó contenidos vinculados con el documental sobre David Beckham producido por Netflix, cuyos clips ampliaron el interés más allá de los seguidores del fútbol.

La misma lógica puede aplicarse a producciones extensas. Un fashion film, por ejemplo, puede contener diferentes momentos, estilos o situaciones que luego se convierten en piezas destinadas a públicos específicos. La cuestión no es solamente cuántas reducciones pueden hacerse de un contenido largo, sino a cuántas personas diferentes puede llegar ese material.
 

D’Andrea aportó el caso de la Premier League, que genera al menos 900 minutos de material cada fin de semana a partir de sus diez partidos. Los contenidos de mayor alcance no necesariamente muestran una jugada completa: fragmentos de Erling Haaland entrando al campo, mostrando un nuevo corte de pelo o interactuando con un rival pueden alcanzar millones de visualizaciones. Incluso una cuenta con una audiencia predominantemente masculina registró una participación femenina superior en algunos clips del futbolista.

Marenco explicó la experiencia de Clank, donde una entrevista de aproximadamente una hora y veinte minutos puede convertirse en entre ocho y diez clips de 30 segundos a un minuto. El comportamiento de esos fragmentos no siempre puede anticiparse: un contenido que inicialmente obtiene pocas visualizaciones puede comenzar a circular meses después a partir de un cambio en la coyuntura. También señaló que un Reel puede pasar de Instagram a Facebook y alcanzar así audiencias diferentes.

Después del Kickstart se desarrolló la instancia denominada Wishlist, con mesas de trabajo en las que los participantes debatieron tres preguntas: cómo pasar de la artesanía del “gran formato” a una producción más industrial de clips sin perder el valor de las marcas; hacia dónde se dirige la industria cuando el short se convierte en estándar de consumo; y qué papel ocupan hoy los profesionales entre la creación de cultura y la búsqueda de atención dentro de los algoritmos.

Uno de los debates estuvo relacionado con los tiempos de las agencias y los anunciantes frente a la velocidad de las plataformas. Los procesos tradicionales de estrategia, creatividad, presentación, aprobación y producción pueden extenderse durante semanas, mientras que los creadores detectan con mayor rapidez qué interesa a sus comunidades y responden en tiempos más cortos. Esto genera una diferencia entre la lógica de las organizaciones y la dinámica de las redes.

También se discutió la necesidad de adaptar las estrategias a cada cliente. La escala, el tipo de negocio, los tiempos de aprobación y los objetivos de comunicación determinan cuánto margen existe para experimentar, producir en tiempo real o aprovechar tendencias. El desafío para las agencias consiste en encontrar un punto de equilibrio entre lo que demandan las plataformas y los usuarios y aquello que necesita la marca.

Otro de los temas fue el concepto de entretenimiento. Los participantes señalaron que entretener no necesariamente significa hacer reír: también puede implicar enseñar, informar, generar identificación o aportar contenido relevante para una comunidad. Por eso, no todas las marcas necesitan utilizar los mismos recursos ni producir contenidos con idéntica frecuencia.

La discusión también puso en cuestión la idea de que el contenido extenso y los clips sean caminos excluyentes. Una producción de largo formato puede generar comunidad y, al mismo tiempo, ofrecer fragmentos capaces de ampliar su alcance. Para que esa estrategia funcione, el contenido largo debe formar parte de un proyecto sostenido y no ser una acción aislada.

El encuentro concluyó que la fragmentación del consumo es una transformación que marcas y agencias deberán incorporar a sus estrategias. El desafío no consiste simplemente en hacer contenidos cada vez más cortos, sino en entender qué formato, narrativa y duración responden a cada objetivo. La Clipping Economy plantea cambios en la forma de producir, distribuir y reutilizar contenidos, y también en el papel de la creatividad frente a usuarios y plataformas.

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