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Durante un encuentro exclusivo para los socios de Interact y de Agencias Argentinas, el economista Esteban Domecq examinó la evolución del programa económico argentino y los desafíos que plantea el denominado “Trilema 2026”: inflación, reservas y crecimiento.
El economista Esteban Domecq presentó un análisis sobre la coyuntura económica argentina y las perspectivas para los próximos meses. Bajo el título “Un puente a la estabilidad: El Trilema 2026”, la exposición abordó tanto el contexto internacional como los principales desafíos que enfrenta el programa económico argentino en su proceso de estabilización.
La presentación, organizada por Interact y Agencias Argentinas, comenzó con una revisión del escenario global. Domecq señaló que la economía mundial atraviesa un período de elevada incertidumbre geopolítica, marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y sus posibles consecuencias sobre los mercados energéticos y financieros. Según explicó, el principal foco de atención se encuentra en el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado.
El economista describió distintos escenarios posibles para la evolución del conflicto, desde una resolución relativamente rápida hasta una escalada de mayor alcance internacional. En función de cada alternativa, destacó que podrían producirse efectos diferentes sobre el precio del petróleo, la inflación global y las decisiones de política monetaria de las principales economías.
A pesar de este contexto de incertidumbre, el especialista señaló que los mercados emergentes continúan beneficiándose de condiciones financieras internacionales relativamente favorables. Destacó la apreciación de varias monedas latinoamericanas, la reducción de las primas de riesgo y la persistencia de flujos de capital hacia economías emergentes, factores que contribuyen a mejorar el entorno para países de la región.
En el caso argentino, indicó que el aumento de los precios internacionales de algunos productos agropecuarios y energéticos representa un elemento favorable para el ingreso de divisas. Las mejoras observadas en soja, trigo, maíz y energía podrían traducirse en mayores exportaciones durante 2026, aportando recursos adicionales en un momento en que la acumulación de reservas continúa siendo uno de los principales desafíos macroeconómicos.
Al analizar la situación local, Domecq sostuvo que el país atraviesa un proceso de estabilización que definió como “avanzado pero inconcluso”. En ese sentido, destacó la reducción de la inflación como uno de los principales logros del programa económico iniciado a fines de 2023.
Según explicó, la inflación anual descendió desde niveles cercanos al 290% registrados en 2024 hasta ubicarse en torno al 32% anual en la actualidad. A su juicio, esta desaceleración constituye uno de los resultados más significativos del proceso de ordenamiento macroeconómico.
No obstante, advirtió que todavía persisten desequilibrios que impiden considerar concluida la etapa de estabilización. Entre ellos mencionó la insuficiente acumulación de reservas internacionales, las restricciones de acceso al financiamiento externo y la necesidad de consolidar la normalización del mercado cambiario.
Uno de los puntos centrales de la exposición fue el análisis del frente fiscal. Domecq remarcó que el superávit fiscal alcanzado durante 2024 y 2025 constituye un elemento clave del programa económico. Destacó que se trata de un resultado poco frecuente en la historia reciente argentina y que fue posible gracias a una reducción significativa del gasto público.
El economista explicó que gran parte del ajuste se concentró en subsidios económicos, transferencias, obra pública, gastos de capital y otras partidas presupuestarias. Si bien consideró que la consolidación fiscal era necesaria para corregir desequilibrios acumulados durante años, también señaló que este proceso genera costos económicos y sociales que se reflejan en distintos sectores de actividad.
En relación con el frente financiero, sostuvo que la mejora observada en los indicadores de riesgo país y en los mercados de capitales representa una señal positiva, aunque insuficiente para afirmar que Argentina recuperó plenamente el acceso al financiamiento internacional. Según indicó, el país continúa enfrentando importantes vencimientos de deuda en los próximos años y necesita fortalecer la confianza de los inversores para normalizar completamente su situación financiera.
Otro de los ejes de la presentación estuvo vinculado al comportamiento del tipo de cambio y los precios relativos. Domecq explicó que la apreciación del peso registrada durante los últimos meses generó tensiones en distintos sectores de la economía, particularmente en aquellas actividades expuestas a la competencia internacional.
En este contexto, señaló que la discusión sobre el nivel de equilibrio del tipo de cambio se convirtió en uno de los principales debates económicos. Mientras algunos sectores consideran que el dólar actual refleja un nuevo equilibrio consistente con una economía más estable, otros advierten sobre el impacto que una apreciación prolongada puede tener sobre la competitividad.
También analizó los cambios en los precios relativos derivados del proceso de normalización económica. Mencionó el sinceramiento tarifario, la recomposición de distintos precios regulados y las modificaciones observadas en sectores como indumentaria, tecnología, turismo, gastronomía y construcción. Según explicó, estos movimientos forman parte del proceso de corrección de distorsiones acumuladas durante años de inflación elevada, controles y subsidios.
La parte final de la exposición estuvo dedicada al concepto que dio nombre a la presentación: el “Trilema 2026”. Domecq planteó que la política económica enfrenta actualmente tres objetivos simultáneos: continuar reduciendo la inflación, acumular reservas internacionales y sostener la recuperación de la actividad económica.
A su entender, el principal desafío consiste en administrar las tensiones entre estos tres objetivos, ya que las herramientas que favorecen uno de ellos suelen generar efectos contrapuestos sobre los otros. Por ese motivo, sostuvo que la economía argentina ingresó en una etapa más compleja del proceso de estabilización, donde las decisiones de política económica deberán buscar un equilibrio entre las distintas metas.
Como conclusión, Domecq afirmó que el país logró avances relevantes en materia de ordenamiento macroeconómico, especialmente en los frentes fiscal e inflacionario. Sin embargo, señaló que la consolidación definitiva de la estabilidad requerirá profundizar las reformas pendientes, fortalecer la acumulación de reservas, recuperar plenamente el acceso al financiamiento y generar condiciones que permitan sostener el crecimiento de la actividad sin comprometer los avances alcanzados en materia de inflación.